Introducción
La Reserva Ecológica El Ángel se localiza en la provincia del Carchi, a aproximadamente 170 km al norte de Quito, junto a la frontera con Colombia. La reserva está ubicada a una altura que varía entre 3.642 y 4.767 metros sobre el nivel del mar, y está conformada por 15.715 hectáreas de páramo y bosque de frailejones, un tipo particular de tierras altas húmedas que sólo se puede encontrar en los Andes centrales y norte de Ecuador y al sur de Colombia. Las temperaturas fluctúan durante el día entre 5 y 18 grados centígrados. Las colinas del páramo, de un color verde grisáceo, se aprecian por encima del paisaje que las rodea, y exhiben vistas espectaculares de los Andes ecuatorianos; muestran varios picos volcánicos lejanos, cuando los días son despejados.
Observar los frecuentes bancos de niebla apoderarse de los páramos es una de las experiencias verdaderamente asombrosas que se pueden tener en estos parajes, cuyas vistas amplias suelen ser cubiertas rápidamente por una manta vaporosa, densa y gris. Inmediatamente que esto sucede, la temperatura cae abruptamente varios grados. El paisaje del páramo se generaliza por pequeñas cascadas y por claras lagunas de diferentes tamaños, teñidas por los minerales que abundan en ellas. Muchas de estas lagunas son el hogar de la trucha de agua dulce, una especie introducida en Ecuador desde hace algunas décadas.
El paisaje del páramo se generaliza por pequeñas cascadas y por claras lagunas de diferentes tamaños...
Lo que hace a este ecosistema tan especial es su función como una suerte de esponja gigante natural que atrapa la humedad traída por la niebla y las lluvias regulares que liberan agua sobre la región. Esta agua escapa lentamente por las laderas, en forma de arroyos y de pequeños ríos que eventualmente se unen para formar la cuenca de los ríos Mira y El Ángel. Una gran parte del suministro de agua que llega a la región norte de Ecuador se origina directamente de los páramos de El Ángel.
Una planta llamada frailejón es la principal responsable del funcionamiento de este ecosistema. El frailejón es una especie de arbusto con hojas anchas, de color blanco grisáceo y de flores amarillas, que alcanza una altura máxima de 1.80 metros en toda su vida, que puede sobrepasar los 100 años. Son estas raras plantas las que confieren al páramo de El Ángel su inusual apariencia y color verde grisáceo. También hay en el área otras especies de plantas que funcionan como pequeñas esponjas, las plantas cojín, cuyas hojas están adaptadas al frío y a las fuertes lluvias. Entre las especies de animales que habitan la región están los venados, conejos, lobos, varias especies de ratones, comadrejas, tigrillos y pumas andinos. Entre las aves se pueden encontrar cóndores, caracaras, gaviotas, patos, palomas y codornices. Ubicado en un valle entre los altos páramos cubiertos de frailejón hay otro tipo único de ecosistema, conformado por milenarios árboles de polylepis.
A los polylepis se les conoce localmente como “árboles de papel” debido a su delgada corteza, similar al papel, de color marrón rojizo. Estos árboles desechan constantemente parte de su corteza para evitar la adherencia de especies que actúan como parásitos, abundantes en la zona, como musgos y líquenes, que junto a otros muchos tipos de especies como hongos, helechos, y plantas epífitas como bromelias y orquídeas, cohabitan junto a los polylepis en este fascinante ecosistema. Los retorcidos troncos de los polylepis, algunos de los cuales sobrepasan los 1.000 años de existencia, combinados con la niebla, el musgo, las floraciones de orquídeas y los pequeños lagos y arroyos, se combinan para conferir al bosque de polylepis una atmosfera mágica muy similar a la de los cuentos de hadas. Este bosque es único en el mundo debido a su locación y edad. Tener la posibilidad de explorar sus misterios es una experiencia que sólo se vive una vez en la vida.
Las Lagunas de El Voladero
Se trata de un complejo confirmado por 3 lagunas, localizadas a más de 3.815 metros de altura y están rodeadas de amplios campos de frailejones. Se puede llegar a ellas a través de un sendero auto guiado de 2 km de longitud, con algunos puntos para descansar y observar el paisaje. Quienes deseen visitar otros lagos vírgenes pueden llegar hasta el lago Potrerillos, que se encuentra a 2 horas más de camino. Por lo frío que puede tornarse el clima en esta área, recomendamos llevar ropa abrigada e impermeable, así como botas cómodas para caminar. También recomendamos a quienes tengan planes de acampar en el área, que contraten un guía en una operadora de turismo debido a que la reserva se encuentra muy distante de cualquier lugar habitado y no resulta fácil obtener todas las provisiones necesarias.
El Salado
Este es un lugar ideal para observar cóndores andinos, curiquingues y otras aves. Los puntos de observación de Socayones y Chiltazón son perfectos para ver campos de frailejones y pajonal. Cerca de aquí existen otros lugares interesantes como el Cañón del Colorado, el bosque rojo de polylepis y otras lagunas como la Crespo donde hay aves pescadoras y acuáticas en general.
Quienes deseen visitar la Reserva Ecológica El Ángel y el bosque de polylepis pueden alojarse en la Hostería Polylepis, una hostería ecológica localizada al interior de la reserva, en el mismo valle que aloja al bosque de polylepis, entre cuyos objetivos está la protección de este frágil bosque y del ecosistema de páramo de El Ángel, del daño que le causan las incursiones de ganado y de cazadores. Otro de sus objetivos es educar a personas de todas las edades y nacionalidades sobre la importancia de este lugar tan especial. Quienes deseen quedarse por un período largo y aprender más sobre este ecosistema pueden ofrecerse como voluntarios o solicitar becas. La hostería está conformada por unas 20 cabañas, cada una con baño privado, chimenea y en algunos casos, tina de hidromasaje. La hostería cuenta también con un restaurante, un bar y un salón de juegos, donde hay una gran chimenea que sirve como un acogedor punto de reunión luego de un largo día de caminata a través del páramo. La deliciosa comida que ofrece el restaurante se compone por lo general de platos típicos ecuatorianos, siendo una especialidad las truchas frescas pescadas en las inmediaciones. El precio del hospedaje incluye las tres comidas y tres caminatas en el páramo con un guía nativo. Las actividades son ajustadas a los intereses y condiciones físicas de cada grupo de visitantes, y una de las atracciones principales que ofrecen es una caminata nocturna por el bosque, usando sólo antorchas para iluminar el camino a través de los retorcidos troncos de los árboles de polylepis y de los musgos que cuelgan desde sus ramas.
¿Cómo llegar a la Reserva Ecológica El Ángel?
Para llegar a la Reserva Ecológica El Ángel y a la hostería se puede tomar un bus en la terminal de Carcelén, al norte de Quito, pasar las ciudades de Ibarra y Tulcán y llegar al pequeño pueblo de El Ángel, justo al sur de la frontera con Colombia. En el Parque Central de El Ángel se puede tomar, por 10 dólares aproximadamente, taxis o camionetas que llevan hasta la entrada de la hostería, a 14 km del pueblo. La mejor forma de llegar es tomando una camioneta en la ciudad de Bolívar a pocos kilómetros del poblado de El Ángel. La vía que lleva hasta la reserva está en buenas condiciones. Desde El Ángel o desde Bolívar, hay un camino que luego de 30 km llega a un desvío. Si se toma la ruta de la derecha se llega a El Voladero; si se toma la ruta de la izquierda, se llega a El Salado. El costo de acceso a El Voladero es de 2 dólares para los ecuatorianos y de 10 dólares para los extranjeros.
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