Travesía por el enigmático nevado Chimborazo

Travesía por el enigmático nevado Chimborazo

11 Julio , 2018 / Por: Diego Guzmán

Ubicado en la provincia de la Sierra Ecuatoriana a la que da nombre y rodeado de la Reserva de Producción Faunística Chimborazo, el volcán ubicado a 6,268 msnm es un destino extraordinario por distintas razones. Una de ellas, ser el punto más alto del mundo desde el centro de la Tierra. Conocer antecedentes como estos despertó en mí la curiosidad de ascender al coloso de los Andes, el Chimborazo. Junto a mi buen amigo de viajes, decidí hacerlo y estos recuerdos los dejaré plasmados al instante en mis redes sociales.

Para empezar arribé a la ciudad de Riobamba, capital de Chimborazo, con el fin de aclimatarme antes de subir al mágico volcán. En el trayecto pude observar diversos parajes andinos como: los caminos del Ferrocarril y la Ruta Tren del Hielo. Sin duda, estos constituyen un emblema patrimonial para el país de los cuatro mundos.

Desde Riobamba tomé un bus camino a Guaranda. Durante 45 minutos de viaje, tuve la suerte de observar una gruesa capa de nieve que se acumulaba por el camino de las faldas del volcán Chimborazo, esto debido al descenso habitual de las temperaturas. La blanca nieve atrajo la atención de decenas turistas que ingresaron a la Reserva de Producción de Fauna Chimborazo para disfrutar de este hermoso espectáculo. Nos unimos a ellos y con gran alegría e incertidumbre iniciamos un mágico recorrido en medio de la fría escarcha, la cual se puede apreciar incluso antes de llegar al primer refugio. Es muy divertido mirar a los niños jugar con bolas de nieve y crear muñecos llamativos.

En el ascenso al Chimborazo existen los refugios Hermanos Carriel (4.800 msnm) y Edward Whymper (5.000 msnm). Para llegar al primero nos sumamos a un grupo de extranjeros que contaban con vehículo propio. El trayecto fue súper entretenido, hicimos diferentes paradas para jugar con el hielo y apreciamos el entorno natural y silvestre. En el volcán se puede disfrutar de múltiples actividades. A más de la escalada, el trekking es otra de las prácticas preferidas por aventureros como yo. Así, el senderismo entre los dos refugios o la caminata hasta la laguna son prácticas que nadie se debería perder.

La caminata más común que realizan los turistas es el circuito entre el refugio Carrel y el Whymper que concluye con una visita a la Laguna del Cóndor, ubicada a 5.100 metros de altura. Sus aguas se abastecen de los deshielos del Chimborazo. El trayecto tiene una distancia aproximada de 2.5 kilómetros. Debido a que es considerada una actividad de alta montaña, se recomienda que los andinistas posean una buena condición física y no sufran enfermedades cardíacas. Además, el uso de la vestimenta y zapatos adecuados constituye un factor determinante para garantizar la ascensión. Siempre será recomendable ascender en grupo y no desviarse del sendero establecido.

Para quienes llegan al lugar representa una experiencia única que implica haber derrotado todos los miedos. Se la puede tomar como un incentivo personal que nos motiva a alcanzar nuestros sueños.

Si no se desea caminar, se puede disfrutar del espectáculo de las nevadas y el paisaje pintado de blanco en el primer refugio. Allí se encuentra una cafetería donde se pueden degustar deliciosas bebidas calientes, postres y otros refrigerios propios de la zona del volcán. Además, para quienes gustan llevar un recuerdo del lugar que visitan, los comuneros de la zona confeccionan coloridas bufandas, ponchos, gorros, guantes y cuellos que son tejidos con lana de alpacas. Sus costos van a partir de $3,00 dólares y pueden ser adquiridos en el Centro de Interpretación de la Reserva, en la Casa Cóndor y en la Comunidad Pulinguí-San Pablo, camino al Chimborazo. Allí también existen Centros de Turismo Comunitario que ofrecen recorridos guiados por los páramos, visitas a los corrales de crianza de alpacas y comida típica de la zona.

El Chimborazo, sin duda alguna, es uno de los lugares especiales en los que se puede conectar con la naturaleza. En él, se puede caminar, respirar aire puro, admirar la flora y fauna andina, pero, sobre todo, se puede despejar la mente y disfrutar de la belleza del infinito mundo que guarda Ecuador. Siempre hay algo por descubrir cuando uno se lo propone, recorre y viaja por el país, respeta el entorno, disfruta de su gente. Juntos hagamos del turismo en Ecuador una potencia de primer nivel.

Etiquetas