Café de Galápagos, el verdadero aroma del encanto

Una taza de café por la mañana permite al paladar despertar un pequeño universo de delicadas sensaciones y provoca momentos de armonía, únicos. Su intenso aroma y exquisito sabor inyecta la energía que necesita el cuerpo para emprender una nueva jornada. ¿Quién no ha tomado un café? Muchos lo consumen para inciar el día, escapar de la rutina del trabajo o simplemente en una tertulia. Esta bebida legendaria siempre será un excelente complemento.

Las Islas Galápagos, famosas por ser un laboratorio viviente en evolución, guarda un verdadero aroma del encanto. En esas tierras de origen volcánico además, de la deslumbrante naturaleza, se deleita el “Café de Galápagos”.

El primer encuentro con el café originario de las islas fue en la Reserva de Tortugas Gigantes “El Chato”, posterior al recorrido degusté la exquisita bebida, mientras observaba a las tortugas caminar lentamente por el sitio. Aquel día, una ligera llovizna humedecía la vegetación y el café abrigaba cada espacio de mi cuerpo haciendo mi estancia aún más placentera.

El olor a turba, ceniza y tierra, con notas frutales vino a mi nariz. Sentí una acidez fuerte en mi boca acompañada de una leve amargura generando una sensación agradable y prolongada en mi paladar. Mmm… ¡qué delicia!

¿Cómo llegó el café a las islas? La historia nos cuenta que entre 1866 y 1879 Manuel J. Cobos, quien se consideraba dueño de la isla San Cristóbal, llegó para instalar la hacienda “El Progreso” y trabajar en la orchilla (un liquen usado como colorante para telas), caña de azúcar y el café. Cobos importó semillas Bourbon Arábica, de las colonias francesas del Caribe, por poseer las características más cercanas a su idea de un buen café. En 1914, con el deceso de Cobos, las plantaciones de café quedaron abandonadas.

En 1990, Setenta y seis años después, la familia González — Duche compró la Hacienda “El Progreso”, bautizándola como “El Cafetal”. Se inició con el trabajo en las plantaciones cacaoteras, y así convertir el lugar en una granja ecológica, orgánica sostenible y de gran atracción turística. Durante esa época otros agricultores de Santa Cruz e Isabela se motivaron a trabajar en la caficultura. Así renació la producción cafetalera en el territorio Insular.

En el recorrido por el aroma y sabor del café en Galápagos visité la finca de Quiman Valle, en Santa Cruz. Don Quiman, caficultor de varios años, comenta que para saborear una taza de café, se sigue un riguroso proceso productivo. Los granos rojos son recogidos cuidadosamente a mano y seleccionados con mucha atención, son despulpados (le quitan la cáscara), colocados 14 horas en fermentación, secados bajo sombra y finalmente tostados y molidos.

El producto se cultiva en alturas comprendidas entre los 300 y 550 msnm. Los expertos señalan que la corriente fría de Humboldt hace que las plantaciones de café tengan un microclima equivalente a los 1200 msnm. Las condiciones geográficas, el suelo volcánico, el trabajo minucioso de más de 135 caficultores y las características gustativas finales hacen del café de Galápagos un producto único y especial.

Desde el año 2015, este producto posee Denominación de Origen, que es un tipo de indicación de procedencia aplicada al producto, siendo ésta la tercera del Ecuador. Su agradable fragancia, cuerpo y acidez lo distinguen de otros cafés a escala mundial. Las variedades identificadas son: Típica, Bourbon, Caturra, Villalobos, San Salvador, Sarchimor, Catimor y Catuai.

Disfrutar de una taza de café admirando una exótica naturaleza es un privilegio que muchos quisieran tener. Yo me enamoré de las islas por su biodiversidad, su gente y como no por su café.

En la zona poblada de las Islas Encantadas existen varias cafeterías y restaurantes donde se puede deleitar el paladar con esta exquisita bebida. Aquí una lista de lugares donde puedes tomar un buen café:

  • Santa Cruz: Omg Galápagos, 1835 Coffe Lab, La Garrapata, Fruta Café, Isla Grill, IL Giardino, The Rock y Zayapa Bar-Restaurante.
  • San Cristóbal: Calypso, Golden, Tongo Reef y Nativo.
  • Isabela: Sun & Coffee, Iguana Crossing y El Cafetal Galápagos.

El “Café de Galápagos” ha alcanzado una calificación en taza de 85/100, convirtiéndose en un café de especialidad por su sabor, cuerpo, acidez y aroma inigualables. En las tiendas y supermercados de las islas puedes encontrar diferentes marcas de café 100% galapagueño, listo para preparar.

Y tú, ¿te atreves a descubrir el aroma del encanto? Eso y más es el Café de Galápagos.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *