“El Chorro” que nace de la montaña

La cascada natural, oculta entre las rocas, tiene purificadoras aguas que restauran el cuerpo y el espíritu. Según la leyenda, el chorro está encantado y es muy celoso. Cuando una persona llega a la cima, las energías de esta bondad natural ahuyentan a quien alcanzó la cumbre, con una espesa neblina y una ligera lluvia. Este fenómeno desaparece, únicamente, cuando las personas abandonan el lugar y así su belleza se impone.

El Chorro, en Girón, es un lugar místico que merece ser visitado, al menos una vez al año, para desconectarse del ajetreo de la ciudad. La cascada es un manto de agua cristalina de 100 metros de altura. En la base se observan rocas donde la corriente choca y una poza de agua cristalina, que invita a sentir la energía de uno de los elementos vitales para la humanidad, el agua.

El salto de agua se ubica en el refugio el Chorro, a tan solo cinco kilómetros del centro cantonal de Girón. Existe dos opciones para llegar al sitio, la primera es realizar una caminata de 30 minutos, o a su vez se puede alquilar una camioneta, el recorrido hasta el sitio tiene un valor de $5.00. Ingresar al complejo tiene un valor de $1.00 para turistas nacionales, y $2.00 para extranjeros.

Un guía especializado recibe a los viajeros, quien además brinda a los excursionistas indicaciones sobre actividades a realizarse y normas de seguridad, que deben cumplirse para garantizar una experiencia inolvidable.

La primera cascada, donde está prohibido nadar, tiene cinco metros de profundidad y la temperatura del agua es generalmente de cuatro grados. Si alguien desea escalar hacia el siguiente salto (segunda cascada), toma tres horas subir y bajar. Para llegar a la última caída de agua (tercera cascada) se tarda cuatro horas solo de subida.

¡Empieza la aventura!

La primera cascada de El Choro está a dos kilómetros aproximadamente de la cascada, los turistas se introducen en una vegetación extensa con una gran variedad de musgos, helechos, y orquídeas. Al final, la brisa que producen los 100 metros de agua cayendo de la montaña, empapan a todos los emocionados excursionistas.

La travesía continúa hasta llegar a la segunda cascada, en la que se observan zonas que todavía no ha conocido la mano del hombre. Bajo el lema ‘la naturaleza es vida, ámala’, este lugar guarda sus pozos de agua natural, animales, vegetación y aire puro. A la tercera cascada solo ingresan los turistas más intrépidos.

En la zona también se pueden realizar actividades adicionales como: excursiones, pesca deportiva, practica de andinismo y montar a caballo. Para este paseo es recomendable ropa abrigada e impermeable, para en todo momento disfrutar de un sano esparcimiento y relajación.

El exigente recorrido de tres horas de ida y vuelta al ‘Chorro’ más las actividades complementarias, produce hambre. El plato típico en los restaurantes del complejo turístico es la trucha asada, a un precio de cinco dólares. En este lugar el viajero puede hospedarse, para en horas de la noche apreciar al primero Chorro iluminado mientras escucha los sonidos nocturnos de la naturaleza.

Cada semana El Chorro de Girón es visitado por miles de turistas de todas partes del ecuador y mundo. Tú también debes hacerlo y dejarte envolver por su belleza natural y encanto de sus mantos de agua de 100 metros de altura. Solo está a 45 minutos de Cuenca. ¡Ven pronto!

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