Los Pases del Niño en Ecuador

Con la Navidad llega al Ecuador una de las festividades más especiales del año. El encendido de los árboles navideños, el armado de los pesebres, el rezo de la novena, los parques temáticos y los famosos Pases del Niño son algunos de los actos más representativos que se viven en el país en estas épocas. En cada uno de ellos, se refleja la cultura y las tradiciones de un pueblo que expresa sus creencias en múltiples y variadas formas del folklore.

Los Pases del Niño se han convertido en fiestas patrimoniales del Ecuador; pues su sincretismo, diversidad e historia captan el interés de miles de feligreses y turistas, quienes visitan ciudades como Cuenca o Riobamba, para ser partícipes de esta tradición.

¿Cómo llegaron al Ecuador?

Se conoce que en Europa fue San Francisco de Asís quien celebró por primera vez la Natividad de Jesús en forma llamativa, con una recreación de los hechos en la que gente humilde del campo representaban a la Virgen María, San José y al Niño Jesús. Pronto, esta costumbre, alentada por los franciscanos, se propagó por todo el mundo cristiano.

Desde los tiempos de la Colonia, esta y otras órdenes religiosas difundieron en Ecuador el culto del pequeño Jesús a través de novenas, misas, recorridos y arreglo de pesebres. Estos desfiles, inician el primer domingo de adviento y terminan el martes de carnaval.

Debido a la Pandemia, este año no se podrán realizar todos los Pases del Niño  del Ecuador; sin embargo, te invitamos a conocer más sobre la historia y recorridos de algunos de los principales: 

Pase del Niño - Riobamba

Los Pases del niño de Riobamba son considerados la celebración más importante del año en la ciudad, ya que conjugan esfuerzo, colaboración, devoción, cultura y tradición. Los Pases están arraigados en la memoria de los riobambeños que durante décadas han conservado su esencia y componentes. Según archivos del GAD Municipal, los Pases del Niño fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial local el 06 de enero de 2017, y en el 2018, fueron certificados como Patrimonio de los Ecuatorianos.

En ellos se pueden admirar decenas de personajes emblemáticos como el Curiquingue, Sacha Runa, Danzantes de Yaruquíes y Punín, Diablo sonajero o diablo de lata, payaso y perro. Cada uno cumple un rol específico y su atuendo está lleno de significados.

  • Curiquingue: representa al ave andina que lleva el mismo nombre. El personaje realiza movimientos del Curiquingue para honrar al dios sol. Se viste de seda, con enormes alas de colores y una especie de bonete alto que termina en un pico pequeño.
  • Sacha Runa: su nombre significa hombre de la selva. Tiene ropa con aspecto viejo y bordada de musgo, una peluca grande tejida con cabuya, una máscara aterradora y un látigo. El musgo se lo ha reemplazado para cuidar los ecosistemas de páramo. 
  • Danzantes de Yaruquíes y Punín: personaje masculino que rinde culto a los dioses sol y luna. Viste ropa blanca con encajes, camisa, enagua, pantalón, guantes y sombrero de fieltro con espejos y cintas multicolores; una pechera y zapatos negros de cuero o de charol.
  • Payaso: la alegría y humor se representa con este personaje que abre el desfile y cuida la integridad del Niño. Lleva un “chorizo” de tela relleno de trapos o aserrín; usa una careta de cartón forrada de papel y pintada. Su traje colorido, mangas, pantalones bombachos y bonete como sombrero lo distingue.
  • Perro: es el guardián de la integridad física del Niño al igual que el payaso. Viste un traje de  saco tejido de cabuya combinado con telas de colores, lleva una cuerda de cabuya sujetada en la cintura, un pañuelo colorido en la cabeza y una máscara de cartón con cara de perro.
  • Diablo sonajero o diablo de lata: representa una expresión de rebeldía. Utiliza una elegante chaqueta de color rojo y azul, una máscara de lata pintada de rojo, una trenza de cabuya y una sonaja que entona al compás de su baile.

En Riobamba, esta tradición cultural se disfrutaba todos los días de diciembre y enero. Este año, tras dos de la pandemia, se retoma la festividad desde el 10 de diciembre hasta el 6 de enero. El recorrido se realizará por las calles cercanas de la parroquia eclesiástica a la que pertenece la institución, familias y priostes. Además, se realizará el Festival de Danzas y Festival de Bandas Populares, el jueves 09, viernes 10 y sábado 11, con la participación de 22 agrupaciones artísticas, en la Plaza de Toros Rául Dávalos desde las 20h00, entrada gratuita. En complemento, el 18 y 19  de diciembre, desde las 10h00, en la Quinta Macají se vivirá la Feria Tradiciones Riobambeñas.

Pase del Niño Viajero - Cuenca

En Cuenca, el más importante de los pases es aquel que está dedicado al “Niño Viajero”, y aunque este año no se realizará, generalmente se lo celebra el 24 de diciembre de cada año.

Se conoce con el nombre de Niño Viajeros a una imagen del Niño Dios que fue mandada a esculpir por doña Josefa Heredia en 1823. 

Su último dueño, Monseñor Miguel Cordero Crespo, realizó en 1961, una peregrinación a varios lugares de Tierra Santa, acompañado por la imagen, la cual al final del viaje, fue bendecida por el Papa Juan XXIII. En su retorno a Cuenca, el pueblo entusiasmado le dio a esta famosa escultura el título de “Niño Viajero”, y desde ese entonces se le rinde culto con mucha pompa la víspera de Navidad, en la gran procesión o “pase”.

El Pase del Niño Viajero en Cuenca, generalmente inicia a las 10h00 y concluye aproximadamente a las 15h00. La procesión parte desde la avenida Ordóñez Lazo y recorre la calle Simón Bolívar, en el centro de la ciudad.

La noche anterior al pase, se organiza, en el exterior de la casa de la mantenedora de esta tradición, una velada dedicada a la imagen del Niño Viajero. La misma, empieza a las 18h00 y cuenta siempre con la presencia de los moradores del barrio e invitados especiales. Inicia con una misa en honor al Niño, luego de lo cual, se reparte pan y café a los presentes. El programa concluye con fuegos pirotécnicos, música y danzas folklóricas.

Durante el recorrido, los principales personajes son niños disfrazados de figuras bíblicas, pastores, gitanos, jíbaros, saraguros, otavalos y mayorales. Estos últimos son especialmente llamativos e interesantes, pues representan campesinos de las provincias del Azuay y Cañar, que tenían gran poder y prestigio entre los peones de las haciendas.

Sus trajes (estilizaciones del atuendo de los cholos y cholas de la región), por lo tanto, son muy vistosos y elegantes, para expresar riqueza. Conducen siempre caballos cubiertos por finas mantas o tejidos de lana y seda, y aprovisionados con el “castillo”, (conjunto de alimentos armado en forma de guirnaldas con frutas, legumbres, bombones, botellas de licor, juguetes etc.)

Recordemos estas tradiciones que, sin lugar a duda, muestran la esencia, la religiosidad  y el folclore del Ecuador. Recuerda en todo momento cumplir con  las medidas de bioseguridad establecidas: distanciamiento social, uso de mascarilla, alcohol o gel antibacterial y manejo de aforos.

Conoce más de las tradiciones navideñas de nuestro país en

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *