Quilotoa, cinco aventuras en una laguna turquesa

Con aguas color turquesa y de origen volcánica, la laguna del Quilotoa es una de más bellas del mundo. Los pobladores del cantón Pujilí cuidan de esta maravilla natural que impresiona por su imponencia a 3.814 msnm, en los Andes ecuatorianos.

Conoce las actividades de aventura que pueden disfrutarse en este destino ecuatoriano que nos transporta a una experiencia única en sus alrededores, sobre sus aguas y desde su gastronomía.

Caminata, vuelta completa a la laguna

Para quienes gustan de la caminata y observación de flora y fauna, la laguna ofrece un circuito de 10,5 Km para recorrerla. La aventura inicia desde el mirador Lago Verde, que recibe a los visitantes al llegar, desde este punto se podrá recorrer 2km para arribar al Mirador Shalalá, y desde este sitio se llega al Monte Juyende recorriendo 1,5km, y finalmente se recorre 3,5km para conocer Macakunga, punto de retorno al mirador Lago Verde recorriendo 3,5 km. Desde estos miradores se puede observar la imponente laguna y disfrutar del aire puro que transita por los espacios naturales de Ecuador.

Descenso por sendero La Playita

Bajar a la laguna es posible recorriendo 1,7km desde el Mirador Lago Verde. Descender tomará un tiempo estimado de 30 minutos, sin embargo, el ascenso se triplica y requiere de un gran esfuerzo. La belleza de sus aguas turquesas pueden componer hermosas fotografías desde cerca. Adicionalmente, la laguna cuenta con un espacio de acampada, los viajeros que gusten descansar en el sitio deben equiparse con la indumentaria e implementos necesarios para soportar temperaturas hasta los 8°C en los Andes ecuatorianos.

Kayak sobre sus aguas turquesa

Hace 800 años extinguió el volcán y en su cráter se originó una caldera de 250m de profundidad. En la laguna se disfruta de recorridos de kayak que permiten conocer diversos espacios, por 30 minutos. La comunidad de Jataló dispone de varias embarcaciones y chalecos para brindar a los turistas experiencias únicas, en la provincia de Cotopaxi, que forma parte del Área Protegida Reserva Ecológica Los Illinizas.

Fotografiar la naturaleza en contrastes

La belleza de la laguna es ideal para realizar fotografías únicas. Novias, parejas de enamorados, fotógrafos profesionales y ciudadanos en general capturan su viaje a este destino ecuatoriano. En el día, la luz que se refleja en la superficie del agua crea una paleta de colores que es el deleite de decenas de profesionales de la fotografía. Además, la diversidad natural entre las plantas de chuquiraguas, romerillo, sigse y mortiño componen hermosas postales a ser impresas.

Saborear productos andinos

La deliciosa gastronomía es el ingrediente final del viaje. La comunidad de la zona ofrece delicias culinarias con productos que crecen en los Andes ecuatorianos. Quinua, habas, papas, ocas, melloco y más legumbres y vegetales diversifican los sabores del “País de los Cuatro Mundos”.

Por: Sandy Doicela

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