Refrescante, fría y exótica

Entre angostas calles y empinadas cuestas Quito se muestran tan linda en todos sus rincones, con balcones llenos de geranios y construcciones antiguas que a través del tiempo se han convertido en sitios de charlas, afés y lugares de distracción, que se acompañan de una buena cerveza artesanal.

Hace 10.000 años antes de Cristo, la bebida fue parte de grandes banquetes en Egipto, Roma, Mesopotamia, Grecia y más civilizaciones; y fue uno de las mejores creaciones de la humanidad. En sus inicios se la consideraba como dadora de energía, minerales y vitaminas para los grandes constructores de la humanidad. En aquellos años llegó a ser prohibida en el histórico ´Código de Hamurabi”.

Ya en la edad media, Alemania toma la posta en la elaboración de cerveza artesanal, así, en 1516 se decreta la ´Ley de la Pureza Cervecera´, por Guillermo IV, en esta fecha se define las de composición: malta de cebada, lúpulo y agua. Con la propagación del cristianismo en el mundo, la elaboración de cerveza artesanal se intensificó y los monasterios se ponen a la cabeza para producir esta gran bebida con sabor, variedad y unicidad.

Llegamos a Quito, ubicado en el país del centro del mundo, aquí se guarda un secreto que vamos a revelarlo. Los religiosos franciscanos fueron los primeros en elaborar la primera cerveza artesanal, dando la patadita de la suerte para impulsar la fabricación de la bebida, que actualmente se encuentra en más de 50 emprendimientos.

¿Por qué hablar de la cerveza?

Simplemente porque nos gusta y nos relaja. Existen lugares con buena música, ambiente acogedor y sobre todo buena cerveza; espacios para charlas eternas entre amigos y familiares, que busca un momento de distracción. En estos sitios se busca fomentar la cultura cervecera, que te invita a sentir y disfrutar de los sabores, aromas, colores y mezclas exclusivas, para darle un gusto de otro nivel a tu paladar.

Justin, Nelson y Ryan tienen un misma pasión “la cerveza artesanal”. Dos ecuatorianos y un estadounidense son quienes divulgan, difunden y comparten sus conocimientos cerveceros con emprendedores ecuatorianos. Así, el país posee más de 50 cervecerías, que son visitadas en su mayoría por mujeres, un importante mercado, que simplemente bebe, disfruta y comparte.

Aquí te presentamos algunos de los lugares de la capital donde puedes disfrutar de una buena cerveza:

  • Viva cerveza: se ha establecido como un espacio de distribución de varias marcas de cerveza artesanal. Las bebidas son diversas y pueden ser elegidas al gusto del cliente: rubias, negras o rojas, que son conservadas con temperaturas adecuadas. Las rubias son más ligeras y refrescantes, las rojas son más maltosas, las negras son de chocolate, cacao y café; este punto de distribución se volvió la parada obligatoria de quienes llegan a Quito, para compartir entre amigos y familia. Más detalles.
  • Bandidos Brewing: Es un sitio gastro pub ubicado en el centro histórico de Quito, en un edificio colonial construido en 1850. Se disfrutan seis tipos de cerveza de estilo estadounidense, que pueden ser acompañadas con deliciosas pizzas artesanales y varios aperitivos. El lugar tiene una infraestructura diferente, en su interior se observa un capilla. “La cerveza es compleja como los vinos y la comida; beberla es vivir toda una experiencia gastronómica”, comenta Ryan propietario de este lugar. Más detalles.
  • Abysmo Brewery: “la mejor felicidad y placer es ver a quienes llegan a este sitio con una gran sonrisa en su rostro”, indica Nelson Calle, propietario del sitio. Aquí las cervezas tienen nombres particulares Zeus, Afrodita (la más vendida), Apolo y más. Se produce más de 8 estilos de cerveza artesanal, que están inspiradas en la grandeza de los dioses del olimpo. Más información.

La industria cervecera ha tomado un gran impulso. Los sabores de estas bebidas nos llevan a conocer combinaciones interesantes con jengibre, flor de jamaica, canela, guayusa, miel y más; tu paladar vivirá una experiencia inigualable.

¿Qué es la cultura cervecera?

Desde la cerveza es el sabor, probar un toque extra o diferente a lo tradicional, es combinar sabores nunca antes pensados. Desde el consumidor, es el momento de percibir, sentir, saborear y disfrutar de la combinación de sus sabores. Desde el productor, es el momento de la creatividad, el plasmar un sueño en una bebida, y buscar en la creación la transmisión de una pasión, el gusto, sensaciones y alegrías. “NO es embriagarse”, es disfrutar de las creaciones exóticas.

Quito es un espacio extraordinario, la ciudad es un lugar que marca secretos, creaciones, innovaciones, sueños, diversión, y sobre todo, es el sitio indicado para conocer de la cerveza artesanal, porque el boom cervecero llegó para quedarse y crecer.

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