Santo Domingo te ofrece la parrillada más sabrosa

Cuando decidí aventurarme a conocer la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas mi mayor atracción siempre fue conocer a la “etnia colorada” y toda su forma de vida.

Los Tsáchilas son definitivamente cultura viva, que aún mantienen sus tradiciones y costumbres. Solo estar a su lado ya es toda una experiencia inolvidable. Luego de empaparme de todo ese bagaje de cultura llegó la hora de comer.

Como todo sitio turístico Santo Domingo de lo Tsáchilas cuenta con un plato emblemático y se trata de la parrillada, preparado con diferentes tipos de carnes y se lo acompaña con yuca y otros aderezos. 

En el mapa gastronómico de Ecuador se encuentra detallada esta comida y por ello no podía dejar de degustarla. En Santo Domingo de los Colorados existen 23 locales donde se pueden comer una deliciosa parrillada. Decidí ir a la de “Che Luis” de Luis Torrico.

Al entrar al local el olor hace que mi apetito crezca y de manera inmediata un mesero me entrega la cartilla con una gama diversa en su men, y sin pensarlo pido una parrillada personal.

Desde mi asiento observo un inmenso horno con carbones encendidos y al hábil Che Luis, quien prepara cada una de las carnes. Mientras espero, uno de los comensales me cuenta que no es casualidad que a Santo Domingo se lo quiera denominar como la Parrilla del Ecuador, y nos cuenta el porqué.

Esta provincia está dedicada a la agricultura, ganadería y comercio. El sector pecuario ocupa un 51.01% y la agricultura 25.58%, de las hectáreas catastradas.

Además aquí se realiza la feria ganadera más grande el Ecuador, donde se comercializa un promedio de 7.500 bovinos, 2.800 porcinos y 1.000 equinos, semanalmente, convirtiendo a Santo Domingo de los Tsáchilas en el mayor centro de distribución nacional de carnes.

El olor se agudiza al igual que mi voraz apetito. Y es que para que la parrilla quede en el punto exacto se debe esperar entre 15 a 20 minutos, ya que la brasa de carbón deber tener la temperatura idónea para una cocción perfecta.

Llegó por fin mi plato de gran vistosidad por los productos que lo acompañan. Uno, es la yuca sea asada o frita que tiene un aspecto crujiente, pero de textura suave que se desvanece en el paladar.

El segundo producto, y no menos importante, los aderezos o las salsas que al untarlas a las carnes o a la yuca realzan su sabor. Una parrillada personal varia entre los 15 a 18 dólares.

Al final mi hambre quedo satisfecha y mi cuerpo listo para seguir recorriendo otros sitios de esta encantadora provincia.

Debido a la situación por la emergencia sanitaria debemos quedarnos en casa pero retomaremos nuestros viajes, y mi decisión es #MeQuedoEnEcuador disfrutando de cada uno de sus paisajes, destinos y su variada gastronomía. 

Agenda a tu lista de actividades comer una parrillada, en tus futuros viajes.

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