Suspira y conquista la Mama Tungurahua

Siempre hay momentos y lugares que se convierten en parte de tu vida y se guardan como especiales acontecimientos en tu álbum de fotos de redes sociales. Esta vez Me Quedo en Ecuador porque existen miles de razones para aventurame, revivir y hacer historia, recorriendo el país de los Cuatro Mundos.

Con cuatro de mis ex compañeros de secundaria, que fuimos hace más de 8 años parte de la reconocida estudiantina, denominada ‘Los conquistadores’, planificamos un reencuentro muy especial y haciéndole honor al nombre del grupo, decidimos viajar a los Andes ecuatorianos y conquistar la majestuosa Mama Tungurahua.

Muy contentos por el viaje, pero sobre todo muy responsables y comprometidos con la experiencia, emprendimos una nueva aventura a Baños de Agua Santa para hospedarnos y contratar los servicios de un guía profesional que nos lleve a nuestro destino.

Antes del viaje, nos contaron que el volcán Tungurahua, está considerado entre los 10 picos más altos que tenemos en Ecuador, con una altura de 5016 msnm, se encuentra cerca de la ciudad de Baños que es parte de la provincia de Tungurahua.

Hectór, guía turístico, antes de la salida, nos comentó que para llegar a la cumbre se sugiere hacerlo en dos días. El primer día se avanza desde la oficina de control del Parque Nacional Sangay hasta el Refugio del Tungurahua, y el segundo día desde el Refugio del Tungurahua hasta la cumbre del volcán y desde ahí de regreso hasta la oficina del control, pasando por el refugio.

Ya con nuestro equipaje y armados hasta los dientes, empezamos el trekking, el primer día recorremos por un espectacular bosque húmedo tropical, un paisaje verde que te da la sensación de caminar dentro de una mágica selva, para este trayecto es recomendable llevar ropa ligera, al seguir subiendo el calor se empieza a elevar.

A paso firme por el camino nos encontramos con túneles de vegetación, algo absolutamente sensacional. Esta caminata aproximadamente dura 3 horas, a un ritmo normal y con la absoluta convicción de intentar conquistar la cumbre de la Máma Tungurahua

Ya a los 3.600 msnm nos encontramos con un letrero que nos indicaba el límite del Parque Nacional Sangay, este punto anunciaba que estábamos muy cerca del Refugio. A unos 100 metros más divisamos un refugio abandonado, caminando algo más llegamos al refugio habilitado de propiedad de la familia Robalino.

El refugio Tungurahua dispone implementos para preparar alimentos, un comedor y colchonetas para descansar. Además tiene agua lluvia que hay que hervir para poder beberla. Esto puede ser un poco incómodo, pero no, la experiencia nos ayuda a salir de lo cotideano y sentir como memorables.

Fue un lujo que al momento de prepararnos nuestra merienda, nos reíamos viendo las fotos capturadas y reviviendo momentos que algunas vez soñábamos como este de disfrutar de la naturaleza infinita.

Al caer la noche, preparamos nuestra mochila que nos acompañaría para conquistar la cumbre del imponente Tungurahua. Recomiendo ropa abrigada e impermeable, casco, bastones, linterna frontal, guantes, gorro, snacks y bebidas hidratantes que no deben faltar para este ascenso.

Al siguiente día, nos levantamos a las 2 de la madrugada, preparamos el equipo, tomamos un buen té caliente que nos de energías para hacer historia. Muy motivados, con una noche despejada y sin viento caminábamos a buen ritmo, uno tras otro, esperando ansiosos el mágico amanecer.

Ya sobre los 4000 msnm, inició el famoso arenal, una pendiente que con la noche no es fácil observar, pero la percibimos. A cada hora nos deteníamos unos 5 minutos para hidratarnos y comer algún snack, que nos brinde la energía para poder continuar. 

El amanecer lo recibimos minutos antes de llegar al cráter, todos admirados por tanta belleza y sorprendernos de las bondades de la Cordillera de los Andes. Admiramos una panorámica de los elevaciones Chimborazo, Carihuayrazo, El Altar, Cotopaxi, Iliniza Sur, Antisana, Sumaco, y varios más que se dejaron observar.

Para llegar a la cumbre del volcán Tungurahua, que se ubica a 4900 msnm., el frío empezó a hacer de las suyas y había que aligerar el paso, poco a poco fuimos llegando uno a uno hasta tan anhelada cumbre. Ese momento fue de ensueño y satisfacción haber conquistado la cumbre, con una mañana totalmente despejada, nos abrazamos y celebramos ese instante de gloria flameando la bandera de mi colegio y de mi lindo Ecuador del alma.

El regreso para descender fue arduo pero satisfactorio, bajamos por un empinado arenal hasta el refugio, luego tomamos nuestras cosas y bajamos por el bosque tropical hasta la oficina de control del área protegida. Fueron ocho horas que nos tomó la caminata de ese día, entre subir y bajar de la cumbre de la Mama Tungurahua.

Esta fue mi historia que marco mi vida, ahora hazla tuya, conquista destinos visitando lugares encantadores que te esperan con el calor de su gente y sobre todo con la eminente naturaleza que caracteriza a Ecuador, el país de los cuatro mundos.

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