Tamandúa, armonía y convivencia en medio de la selva amazónica

Al aventurarme y vivir nuevas experiencias, siempre hay momentos y lugares que jamás olvidaré en el país de los cuatro mundos, Ecuador. Esta vez te contaremos sobre un viaje familiar planificado al corazón de la Amazonia ecuatoriana, Pastaza. Pronto volveremos a viajar, hoy #DescubreEcuadorDesdeCasa con nuestros contenidos. Empecemos la aventura…

Desde Quito, el recorrido toma 5 horas, en el trayecto se admira paisajes multicolores y poblaciones diversas. Al llegar al Puyo, capital de la provincia amazónica, harás una parada obligatoria para degustar el delicioso maito de pescado, acompañado del agüita de guayusa, una incomparable delicia de los dioses ancestrales. El costo del maito se encuentra entre los 3 a 7 dólares.

Ya recargados, inició nuestra aventura hacia la Reserva Ecológica Tamandúa, desde esta zona, se hará un recorrido de una hora, siendo precisos 40 km hacia la comunidad de Samasunchi del cantón Santa Clara, vía al Tena.

Jorge Flores, gerente de Tamandúa, nos dio la bienvenida y con ayuda de varias personas cargamos nuestras maletas para emprender una caminata de 30 minutos por medio de la selva amazónica, pasamos por recovecos y sitios naturales que precisan la magnificencia de la naturaleza.

En el camino nos explican que Tamandúa se encuentra en la cima de una colina, desde donde se observa el enigmático Parque Nacional Llanganates. El sitio es reconocido por tener uno de los miradores más espectaculares del país.

La reserva se creó en 2013, como un laboratorio de investigación, conservación y rehabilitación de especies silvestres del Centro de Rescate Animal Yanacocha. El proyecto comenzó con la adquisición de 15 hectáreas de bosque primario, una parte de las tierras fueron utilizadas para sembríos de papa china, caña y pastizales para el ganado.

Concluimos la caminata entre risas y cansancio, pero llegamos a las acogedoras cabañas de Tamandúa, inmediatamente nos instalamos en las habitaciones, para así, iniciar el recorrido por el lugar. Se observan diseños extraordinarios.

Todos los días realizamos actividades diversas, como: caminatas nocturnas para buscar ranas, observación de colibríes mientras tomamos café, buscamos plantas medicinales, junto a un shamán (sabio de la comunidad), y contemplamos maravillosos paisajes de la alta Amazonía en los desayunos.

Una experiencia única fue el recorrido nocturno con guías indígenas por la naturaleza. En la caminata de dos horas observamos guatusas, monos, serpientes y ranas. Además, identificamos el sonido de las aves y mamíferos, y visitamos la cascada Pisulí, con una caída de agua de 60 metros de alto.

Observamos todo el tiempo el compromiso de la comunidad con el proyecto y la protección del ecosistema. Un grupo de oriundos vigilan constantemente el entorno natural, compuesto por 70 hectáreas de bosque nativo.

Un dato sorprendente de Tamandúa es que guarda varios restos de cerámica (antigüedad estimada entre 1200 y 2000 años), que pertenecieron a las comunidades que migraban desde Brasil hacia los andes ecuatorianos.

Armonía y convivencia, con respeto, han sido claves en la zona para ser el hábitat de 45 especies de mamíferos, 258 tipos de aves, y 60 de anfibios y reptiles. Animales que se alimentan de semillas, frutos suaves y duros; y se refugian en troncos, huecos y madrigueras abandonas.

La atención de sus pobladores es de calidad, los servicios prestados incluyen diversos paquetes que contemplan estadía, comida tradicional o gourmet y guianza. Los precios son asequibles y lo vivido nadie te lo quita. Accede a la Guía Turística de Pastaza.

Algo importante es que los administradores del lugar financian el programa con el voluntariado extranjero y la taquilla al ingreso al área natural. Con ello, fue importante saber que una de las medidas adoptadas por la poca presencia de científicos a Tamandúa fue la apertura al público, en julio del año 2018.

Retornamos de Tamandúa muy empoderados del mensaje de cuidado de los ecosistemas, disfrutamos del área de transición y la diversidad de especies existentes, ideal para el turismo científico y de naturaleza.

Por esta y muchas razones más te invitamos a recorrer Pastaza, cuando podamos viajar. Hoy di #TePrometoEcuador ser parte de un encantador recorrido por la cultura ecuatoriana y los maravillosos destinos de Ecuador, el país de los cuatro mundos.

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