¡Vacaciones! Me voy a Orellana

¿Orellana? Si, algunos dicen que es solo selva, la verdad exageran un poquito… En medio de la ‘selva’ se encuentran ciudades como en toda provincia, y en sus alrededores existen maravillas de la naturaleza que permiten vivir emocionantes experiencias con la práctica de senderismo, recorridos por carvernas, convivencia con pobladores de nacionalidades y un amplio abanico de actividades.

Viajar a Orellana es una experiencia que debe vivirse recorriendo tan solo 4 horas desde Quito vía terrestre. El primer paso es arribar a Loreto, sector de Pasohurco, aquí desde un mirador natural se contempla la majestuosidad del bosque húmedo tropical, que desde sus entrañas arroja cánticos de aves, quienes componen un paisaje de colores y formas inigualables.

Descubrir sus rincones escondidos nos lleva al sitio denominado Milagro de Dios para adentrarnos a un sendero natural rodeado de flora y fauna, por 10 minutos admiramos y sentimos el aire puro de esta zona, hasta encontrar una caverna, donde las entrañas de la tierra se manifiestan con formaciones rocosas y otras especies, que habitan en estos lugares y con vuelos apresurados nos espantan e impresionan.

¡El viaje recién empieza! Pero ya es hora de comer! La aventura gastronómica inicia con un buen plato de Uchumanka, que lo degustamos en El Coca en Maitos del Yasuní, restaurante de comida tradicional. La Uchumanka es un caldo picante, con ingredientes de la zona, como: palmito, cacao blanco, hongos silvestres, ají y chillangua; además posee pescado o gallina ahumada.

Cargados de fuerza, el viaje continua a la Joya de los Sachas, para conocer el Lago San Pedro que tiene 600 metros de largo por 200 de ancho. El paseo por este sitio se realiza en canoa o por senderos del bosque que rodea la laguna. Aves, monos, mariposas y una variedad de árboles gigantes te reciben en este sector.

No todo es naturaleza, porque en este destino la cultura se vuelve un factor importante para conocer a su gente y sus tradiciones. Así que el viaje inicia navegando por el río Napo, desde El Coca, para conocer “Amarun Yaya”, un centro de interpretación cultural. Su gente nos recibe con alegría y nos hace parte de un ritual al pintarnos los rostros con una figura con un significado importante para los habitantes. La bienvenida incluye una bebida energizante, agua de guayusa, preparada con una planta del sitio.

La belleza de la naturaleza se complementa con el río y casas tradicionales de la nacionalidad Kichwa que a través de danza, música y el compás nos permiten descubrir la riqueza cultura de su gente y sus prácticas históricas con el uso de la cerbatana y la flecha, que se usaba para la cacería.

El viaje es impresionante, los secretos que esconden las ciudades entre exuberante vegetación nos lleva a conocer el Museo Arqueológico Centro Cultural Orellana (MACCO), ubicado en el malecón de El Coca. Históricas piezas arqueológicas, de al menos 1000 años de los pueblos Omaguas nos muestran la habilidad y valor patrimonial en de quienes habitaban en las riveras del río Napo.

Conocer Ecuador es descubrir múltiples y enigmáticos destinos que se esconden para ser encontrados por su belleza, imponencia y gran valor cultural en el centro del mundo.

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