RAFTING EN NAPO: ADRENALINA, EMOCIÓN Y AVENTURA

Por: Juan Diego Valdivieso Rowland - @jdvrowland


Un torrentoso río con frías aguas que desciende de los Andes, una amalgama de verdes y nubladas montañas en la parte alta, grandes árboles en las riberas, mamíferos, aves e insectos que emiten sus característicos sonidos, una leve lluvia que cae sobre la selva amazónica y un conjunto de experiencias sensoriales componen los elementos de la Aventura que está por comenzar en Napo, provincia de la Amazonía del país de los cuatro mundos: Ecuador.


Al salir de Tena, capital de Napo, en dirección al río Jatunyacu, cuyo significado en kichwa es “Agua grande”, el equipo de la revista Trade Ecuador experimentó una sensación de expectativa e incertidumbre respecto a lo que será practicar rafting por primera vez. Este es un río de categoría 3. Una vez que llegamos al lugar de embarque, la adrenalina y las emociones se hacen presentes al saber que practicaremos uno de los deportes de Aventura más emocionantes que existen: el rafting.



El río Jatunyacu es un afluente que se forma de los ríos Mulatos y Verdeyacu, que a su vez nacen de las vertientes del volcán Cotopaxi y de las lagunas del Parque Nacional Llanganates. Es un río que trae consigo muchos sedimentos de los páramos y los bosques nublados por los que atraviesan sus ríos afluentes. A su vez el Jatunyacu, junto con el río Anzu, son los principales tributarios del majestuoso río Napo, que atraviesa la parte norte de la Amazonía del Ecuador y desemboca en el gran río Amazonas, según nos informa Andrés Samper, instructor y guía de Torrent Duck, operadora de turismo que organiza este tour de rafting en la provincia de Napo.


Previo a la llegada al sitio de embarque, Álex Grefa, guía que acompaña a Samper, divisa un grupo de pequeños monos de color negro que están atravesando los árboles y exclama: “¡miren!, allá arriba a la derecha hay un grupo de monos que están saltando entre las copas de los árboles”, exclama. Enseguida observamos al grupo de monos justo en el momento en que están saltando entre las ramas. Pensamos que con éste inicio de Aventura nos va a ir excelente, por lo que avanzamos hasta la orilla del río para preparar los equipos y recibir las respectivas charlas técnicas.


El primer paso es la charla de seguridad dada por Samper. Nos enseña la forma de colocarnos los cascos, chalecos y rompevientos o “wetsuits” para evitar el agua fría y el viento. Acto seguido nos informa sobre los potenciales escenarios que podríamos afrontar durante la travesía por el Jatunyacu entre los que se incluyen varios tipos de caídas y riesgos inherentes a este deporte de Aventura. Samper indica que “la mayoría de accidentes no suceden cuando uno se cae del bote, sino que ocurren dentro del bote”, subraya.


“Es importante sostener la T del remo con la mano, es decir la parte donde empieza el remo, porque ésta puede llegar a herir a alguien”, expresa Samper”. En caso de que alguien se caiga al agua, nos explica que la persona debe sostenerse de una cuerda externa del bote y esperar a que las otras personas lo suban al bote mediante unos soportes ubicados en la parte superior de los chalecos salvavidas. Nos indica también que si uno está en el agua, debe estar en la “posición de flote en aguas rápidas”, es decir, en sentido de la corriente, para que los pies estén atentos a cualquier piedra o tronco en el río.


Otra regla que nos indica es nunca pararnos en el río, ya que hay otros obstáculos creados por rocas y/o troncos. También nos informa que Álex, el otro guía, va a estar acompañándonos en un kayak al costado del bote de rafting, en caso de que alguien caiga al río. “Lo que deben hacer es ponerse en la parte trasera del kayak con su pecho, para no crear tanto peso y patalear hasta que les diga lo contrario”, subraya Samper. Luego de esta charla técnica, los guías disponen que bajemos a una pequeña playa ubicada en la orilla del río Jatunyacu. Allí debemos practicar cómo remar y coordinar correctamente las indicaciones del guía en el bote. Después de unas vueltas de práctica, iniciamos la travesía río abajo.


BUSQUE GUÍAS QUE ESTÉN CERTIFICADOS POR LA INTERNATIONAL RAFTING FEDERATION (IRF) Y POR LA AMERICAN CANOE ASSOCIATION (ACA).

La sensación de adrenalina y expectativa aumentan a medida que descendemos por los primeros rápidos dentro del río. Existen pequeñas y grandes olas que se asemejan a las que hay en los océanos. Cuando pasamos por las olas y las zonas con rocas se escuchan algunos gritos de emoción. Después de este primer rápido, tenemos oportunidad de contemplar el bello paisaje que nos acompaña a lo largo del trayecto: escarpadas montañas boscosas, grandes árboles en las riberas del río y una ligera lluvia que enfría el ambiente.


Se requiere un considerado esfuerzo físico para remar durante el trayecto, ya que muchas veces se requiere remar contra corriente y para evitar los “huecos”, sitios específicos donde el río se torna muy torrentoso y puede voltear el bote. Repentinamente nos hallamos en otro rápido, el cual tiene grandes olas (considerando que es un río) y gritamos emocionados cuando el bote se levanta y vuelve a bajar rápida y bruscamente durante ese tramo del río Jatunyacu.

En un momento de descanso en una ribera del río, el estudiante de Ciencias Políticas Tony Eid menciona que le ha parecido una experiencia muy llamativa, ya que “te permite conocer el estilo de vida de las personas que cotidianamente practican esta actividad en los ríos. Siento que me purifica el alma, el espíritu y la mente. Te deja con una sensación tranquila y una fuerte conexión con la naturaleza. Recomiendo a todas las personas: novatas o aventureras, practicar aunque sea una vez en su vida este deporte de Aventura. Es algo que en realidad te llena como persona”, concluye Eid.


Por su lado, María Esther Vera, comenta que le parece “una experiencia muy buena, para personas aventureras y no tan aventureras, que quieren vivir cosas nuevas dentro de su propio país. No necesitas salir fuera del Ecuador para vivir esta experiencia, que me ha parecido muy enriquecedora”, expresa Vera. Añade que al inicio le parecía que iba a ser un paseo muy suave y tranquilo, sin embargo “cuando estábamos avanzando me di cuenta que se requiere mucho esfuerzo físico y trabajo en equipo. Se experimentan muchas emociones. Definitivamente sobrepasa mis expectativas iniciales y por eso recomiendo a cualquier persona que practique esta actividad”, finaliza diciendo Vera.


Tres horas después de iniciado el descenso en el río, nos indican que vamos a parar para almorzar en una cabaña ubicada en la ribera derecha del río. Mientras los guías de Torrent Duck preparan unos deliciosos sánduches con queso, jamón y vegetales para los hambrientos aventureros, decidimos bañarnos en el río y flotar durante unos minutos para experimentar de cerca la fuerza, energía y temperatura del agua, la cual es muy fría.


Sentimos cómo el río nos purifica y nos conecta con aquel mágico entorno de selva amazónica. 20 minutos después, los guías nos llaman para ir a servirnos el delicioso almuerzo, acompañado de un postre que consiste en rodajas de piña y galletas. Al terminar el almuerzo, nos dedicamos a contemplar el paisaje circundante, que comprende grandes árboles, pequeños cerros cerca del río y grandes montañas en la zona donde nace el río Jatunyacu. También podemos escuchar los diversos sonidos de la selva amazónica: anfibios croando, insectos volando cerca de nosotros, aves cantando y el sonido más imponente: el torrentoso río Jatunyacu.


Posteriormente continuamos con el viaje hacia Puerto Napo, destino final de la travesía. Antes de llegar observamos una ligera capa de neblina que se eleva sobre el río y da una visión sublime de la selva, el río y el cielo, que parecen fusionarse en ese instante. Después de atravesar la unión de los ríos Jatunyacu y Anzu, los cuales forman al inmenso río Napo, llegamos al primer puerto de la región amazónica del Ecuador: Puerto Napo.


Con dolor corporal y cansancio físico pero con las expectativas iniciales ampliamente superadas, finaliza el rafting, deporte de Aventura que atrae a muchas personas principalmente de Pichincha y de otros países a practicarlo en la provincia de Napo, lugar idóneo para practicar este deporte y promoverlo a nivel nacional e internacional. De esta manera acaba una intensa jornada llena de emociones que nos deja con ganas de regresar algunas veces más y recomendar a otras personas que están ansiosas por experimentar aventuras dentro de Ecuador, destino de Aventura por excelencia.

Es importante verificar que los guías hayan cumplido con un curso avanzado de primeros auxilios.
Es fundamental verificar el buen estado de los equipos de rafting: bote, chalecos, cascos, cuerdas, entre otros.

Share this post

Submit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn