Pichincha, Napo y Orellana: tres destinos para redescubrir el Ecuador

Pichincha, Napo y Orellana: tres destinos para redescubrir el Ecuador

Viajar por el Ecuador es dejarse sorprender una y otra vez. Cada provincia guarda su propia esencia: paisajes que enamoran, tradiciones que perduran y sabores que se quedan en la memoria. En esta ruta te invitamos a descubrir tres territorios únicos —Pichincha, Napo y Orellana— donde la naturaleza, la aventura y la cultura se entrelazan para ofrecer experiencias inolvidables.

Pichincha: tradición, sabor y paisajes andinos

Lagunas de Mojanda

En esta provincia, los Andes despliegan toda su majestuosidad.


El cantón Mejía, conocido como la Avenida de los Volcanes, deslumbra con sus páramos, haciendas centenarias y los chagras, guardianes del espíritu ecuestre del Ecuador. Aquí, el turismo rural invita a conectar con la autenticidad del campo quiteño, entre montañas y cielos despejados.

En Cayambe, los aromas de los bizcochos recién salidos del horno se combinan con el queso de hoja y el chocolate caliente, en una experiencia que conquista el paladar.


Y si lo tuyo es la aventura, las lagunas de Mojanda en Pedro Moncayo te esperan con caminatas entre montañas, vistas fotográficas y un encuentro íntimo con la naturaleza.

Napo: adrenalina y vida amazónica

La provincia de Napo es sinónimo de aventura. Sus ríos —Jatunyacu, Jondachi y Hollín— son escenarios perfectos para el rafting y el kayak, deportes que mezclan emoción y contacto directo con la selva.

Tras la adrenalina, llega el descanso con un almuerzo amazónico: tilapia asada, maito y una taza de guayusa que revitaliza cuerpo y espíritu.
Aquí, las comunidades Kichwa abren sus puertas para compartir su cultura viva: danzas, artesanías y saberes ancestrales que reflejan la conexión entre la gente y su entorno.

Orellana: corazón del Yasuní y cultura viva

En Orellana, la selva se muestra en su máximo esplendor. El Parque Nacional Yasuní, una de las zonas más biodiversas del planeta, invita a caminar por senderos llenos de vida: aves multicolores, reptiles asombros, plantas únicas y, para tu suerte, aquí siempre podrás ver delfines rosados en la confluencia de los ríos Cocaya y Aguarico.

Pero Orellana no es solo naturaleza: es también cultura y memoria. Las nacionalidades Kichwa, Waorani y Shuar mantienen vivas sus tradiciones a través de la música, las historias y las danzas. Compartir con ellas es entender la profunda armonía entre la selva y sus habitantes.

Desde los paisajes andinos de Pichincha hasta la selva profunda, cada experiencia revela una parte distinta del alma ecuatoriana. Tres destinos, tres maneras de vivir el país… y un solo viaje que lo tiene todo: aventura, cultura, sabor y naturaleza en estado puro.

Más contenido similar

Iglesias de Quito

Sobre Nosotros

Página Oficial de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo del Ecuador.

Más de Ecuador

Recibir noticias

Compartimos información útil para tu próximo viaje al país de los cuatro mundos.

Redes sociales

www.turismo.gob.ec

© 2004–2023 Ecuador Travel. Todos los derechos reservados.

5 experiencias que te conectarán con la cultura ecuatoriana

5 experiencias que te conectarán con la cultura ecuatoriana

En Ecuador, la cultura no es una postal, es una experiencia viva. No se observa desde lejos: se saborea, se escucha, se baila, se teje, se comparte. Cada región del país guarda una forma distinta de mirar el mundo, y los viajeros que se atreven a vivirlo desde adentro, regresan con algo más que fotos: vuelven con historias que saben a maíz tostado, huelen a palo santo, y suenan a banda de pueblo.

Aquí te compartimos 5 experiencias que te acercarán al corazón cultural del Ecuador:

Recorrer la icónica Plaza de los Ponchos de Otavalo

No es solo un mercado, es un universo textil donde los hilos cuentan historias. Cada poncho, cada bufanda y cada sombrero son el resultado de generaciones de sabiduría ancestral. En Otavalo, uno de los mercados indígenas más grandes de América Latina, la cultura se teje con colores vivos y símbolos que hablan en quichua.

Caminar por esta plaza es sentir el pulso de los Andes. Escucharás músicos tocar sanjuanitos en vivo, verás mujeres otavaleñas vestidas con elegancia y dignidad, y podrás conversar directamente con los artesanos. Aquí no hay intermediarios: hay personas que te miran a los ojos mientras te cuentan de dónde viene lo que hacen. 

Sumergirse en los sabores de los mercados gastronómicos

Si quieres conocer un país, ve a su mercado. En Ecuador, los mercados no son solo para hacer compras: son un ritual cotidiano. Allí se cruzan abuelas que ofrecen hierbas medicinales, jugueras que preparan batidos con frutas que no sabías que existían, y cocineras que dominan el arte del hornado, el ceviche, la guatita o el yaguarlocro como una herencia milenaria.

Recorrer un mercado gastronómico es sentarse a la misma mesa con la gente del lugar. Es dejarse sorprender por la diversidad y entender que en Ecuador, la comida no solo alimenta: cuenta historias.

Participar en una fiesta tradicional o ancestral

En Ecuador, las fiestas no se hacen por obligación. Se hacen con el alma. Son momentos donde la comunidad se reúne, se viste con trajes típicos, se cocina en fogones comunales y se honra a la tierra, a los ancestros, o a los santos patronos.

Hay celebraciones con siglos de historia, como el Inti Raymi (fiesta del sol) en junio, la Diablada de Píllaro en enero, o la Mama Negra en septiembre. Y cada una tiene su propio lenguaje simbólico, su música, sus danzas y su comida.

Ser parte de una de estas fiestas es entender, por dentro, lo que significa comunidad.

Aprender a bailar marimba, sanjuanito o pasillo

La cultura ecuatoriana se mueve al ritmo de sus pueblos. Y si hay una forma de sentirla en carne propia, es bailando. Desde el vibrante golpe de la marimba afroesmeraldeña hasta el elegante zapateo del sanjuanito andino o la melancolía del pasillo costeño, cada ritmo es una expresión de identidad.

Muchas comunidades y centros culturales ofrecen clases o talleres abiertos para visitantes. No hace falta tener experiencia: solo ganas de dejarse llevar por los sonidos del Ecuador profundo.

Visitar haciendas y centros de turismo comunitario

Algunas casonas antiguas del Ecuador no solo han resistido el tiempo: lo narran en cada muro. Muchas han sido restauradas y hoy reciben a viajeros que buscan más que alojamiento: buscan historia viva.

Desde haciendas coloniales en los Andes hasta fincas costeñas rodeadas de verde, estos espacios patrimoniales revelan las raíces del país, envueltas en hospitalidad.

Y si hablamos de conexión auténtica, los centros de turismo comunitario de la Amazonía, los Andes y la Costa ofrecen experiencias transformadoras . Allí, las comunidades indígenas comparten sus saberes y su cosmovisión del mundo. Dormir en una cabaña construida con materiales locales, participar en rituales ancestrales o navegar por ríos sagrados no es turismo: es aprendizaje mutuo.

Viajar por Ecuador es entrar en contacto directo con un país que aún respira sus tradiciones. Aquí, la cultura no está en vitrinas: está en las manos de quienes te reciben con una sonrisa franca y un plato servido con historia.

Ven. Vive. Comparte. Porque la cultura, cuando se experimenta desde el corazón, deja una huella para siempre.

Más contenido similar

Iglesias de Quito

Sobre Nosotros

Página Oficial de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo del Ecuador.

Más de Ecuador

Recibir noticias

Compartimos información útil para tu próximo viaje al país de los cuatro mundos.

Redes sociales

www.turismo.gob.ec

© 2004–2023 Ecuador Travel. Todos los derechos reservados.

El alma múltiple del Ecuador: 14 nacionalidades y 18 pueblos​

El alma múltiple del Ecuador: 14 nacionalidades y 18 pueblos

En Ecuador, los paisajes no son lo único que cambia con rapidez. También lo hacen las lenguas, los rituales, los rostros y las historias. Basta con avanzar unas pocas horas por carretera para sentir que has cruzado no solo una frontera natural, sino también cultural.

Este pequeño país, anclado en la mitad del mundo, es un cruce de mundos aún más profundo de lo que su geografía sugiere. Aquí no hay una sola forma de ser, de mirar el tiempo, de hablarle al maíz o de agradecer a la lluvia. Hay muchas. Y todas conviven, a veces en silencio, a veces en canto.

Una nación, muchos mundos

Oficialmente, Ecuador reconoce 14 nacionalidades indígenas y 18 pueblos, cada uno con su propia lengua, cosmovisión, organización social y vínculo con el territorio. Son herederos de culturas milenarias que no solo han resistido el paso del tiempo, sino que lo han reinterpretado a su modo.

En los Andes, los Kichwa conservan la sabiduría del Inti Raymi, tejen con hilos que también son memoria, y celebran la Pachamama con cada cosecha. En la Amazonía, los Shuar y Achuar siguen hablando con el bosque, escuchando los mensajes de los sueños y navegando los ríos como lo hicieron sus ancestros.

Más allá del mundo indígena, habitan los pueblos afroecuatorianos, con su herencia de tambor, danza y resistencia, especialmente en Esmeraldas y el Chota. Están también los montubios, campesinos orgullosos de la Costa, expertos en montar, sembrar y contar historias que nacen con el rocío.

Cada uno de estos pueblos y nacionalidades representa una forma única de habitar el territorio, y juntos componen el verdadero mapa del Ecuador

Pueblos afroecuatorianos y montubios

Junto a las nacionalidades indígenas, la diversidad cultural ecuatoriana incluye a los pueblos afroecuatorianos, descendientes de esclavizados africanos, cuya presencia ha transformado profundamente el litoral del norte (Esmeraldas) y la Sierra interandina (Valle del Chota). Su legado se expresa en prácticas musicales como la marimba y la bomba, en la oralidad, la gastronomía, la danza, y en una historia marcada por la resistencia al racismo estructural y la lucha por derechos colectivos.

En la Costa, los montubios representan una identidad campesina mestiza que integra saberes agrícolas, medicina tradicional y una cultura profundamente vinculada al monte, al machete y al caballo. El censo del INEC 2010 reconoció formalmente al pueblo montubio como grupo étnico, en un gesto tardío pero necesario para visibilizar su rol en la construcción cultural y económica del país.

Lenguas que no se oyen, pero aún viven

En Ecuador se hablan al menos 13 lenguas ancestrales, muchas de ellas en peligro de desaparecer. Pero cuando las escuchas, incluso sin entenderlas, hay algo que se mueve adentro. El kichwa, el shuar, el tsáfiqui, el paicoca, el cha’palaachi… cada lengua no solo nombra el mundo, lo crea.

Recorrer Ecuador es también recorrer sus voces. En las ferias de Otavalo, en los centros comunitarios de Sarayaku, en los senderos de Carchi o las playas de Limones, la cultura no se exhibe: se vive.

Mucho más que folclor

Estos pueblos no son reliquias del pasado ni piezas de museo. Son actores vivos y fundamentales en la construcción de un país más justo, resiliente y sostenible. Son protagonistas de luchas por el territorio, guardianes de bosques, páramos y ríos, y portadores de conocimientos ancestrales cuya vigencia hoy resulta más evidente que nunca.

Lejos de la mirada folclorizada que reduce su existencia a postales o espectáculos para turistas, los pueblos y nacionalidades del Ecuador son sujetos políticos activos, defensores de derechos colectivos y custodios de saberes milenarios con aplicaciones prácticas ante los grandes desafíos del presente.

  • Medicina ancestral, que combina plantas endémicas, rituales de sanación y una visión integral del cuerpo, la naturaleza y el espíritu.

  • Agricultura regenerativa, basada en ciclos lunares, sistemas de policultivo, manejo forestal sostenible y un profundo respeto por la tierra.

  • Arquitectura bioclimática, construida con materiales naturales, técnicas de aislamiento térmico y principios antisísmicos adaptados a cada entorno.

Estas no son simples costumbres: son estrategias de resiliencia frente al cambio climático, la inseguridad alimentaria y la pérdida de biodiversidad.

Por eso, cuando visitas una comunidad kichwa, cuando compartes una bebida fermentada con siglos de historia, o escuchas a un sabio shuar hablar del alma de un río, no estás asistiendo a un espectáculo exótico. Estás ingresando —con respeto— a un universo complejo, vivo y profundamente conectado con la tierra y sus ciclos.

Una invitación al asombro y al cuidado

Hay un Ecuador que no aparece en los mapas viales ni en los itinerarios convencionales. Es el que se dibuja en los cantos ceremoniales, en los tejidos simbólicos, en las recetas heredadas y en las asambleas comunitarias. Ese Ecuador —plurinacional, multilingüe, resiliente— es quizás el más importante de todos.

Proteger esta riqueza humana no es una cuestión romántica: es una estrategia de supervivencia como nación en un mundo cada vez más homogéneo.


Explorar Ecuador no es solo recorrer sus paisajes. Es también aprender a ver con otros ojos, a escuchar con otros oídos, a habitar el asombro con humildad. Porque cada pueblo y nacionalidad no es un vestigio del pasado, sino una posibilidad del futuro.

Más contenido similar

Iglesias de Quito

Sobre Nosotros

Página Oficial de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo del Ecuador.

Más de Ecuador

Recibir noticias

Compartimos información útil para tu próximo viaje al país de los cuatro mundos.

Redes sociales

www.turismo.gob.ec

© 2004–2023 Ecuador Travel. Todos los derechos reservados.

Ecuador y sus Patrimonios de la Humanidad

Ecuador y sus Patrimonios de la Humanidad

Hay países que sorprenden por su tamaño. Otros, por su diversidad. Y luego está Ecuador: un pequeño territorio donde el alma del mundo late con fuerza. En estas tierras que abrazan el Pacífico, se alzan los Andes y se adentran en la Amazonía, conviven los Patrimonios Mundiales reconocidos por la UNESCO. Son puertas abiertas a la historia, la naturaleza y las culturas vivas que han resistido al tiempo.

Desde el primer centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad hasta un tejido realizado con paciencia y sabiduría ancestral, cada uno de estos tesoros es una promesa: la de encontrarse con lo esencial, lo bello, lo auténtico.

Quito

Donde la historia se escribe en piedra y pan de oro
Iglesias de Quito

En el corazón de los Andes se esconde uno de los centros históricos mejor conservados de América Latina. Quito encanta con su arquitectura barroca, sus plazas llenas de vida, sus iglesias cubiertas de pan de oro y su paisaje urbano que parece detenido en el siglo XVII. Recorriendo sus calles empedradas se entienden fácilmente las razones por las que fue el primer sitio en el mundo declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, en 1978. Desde El Panecillo hasta La Compañía, Quito no solo se visita: se admira y se respira.

Islas Galápagos

el lugar donde la evolución se hizo visible

Estas islas mágicas han inspirado a científicos, artistas y viajeros de todo el mundo. Su biodiversidad única, sus paisajes volcánicos y su fauna sin miedo al ser humano las convierten en un escenario natural sin comparación. Fue precisamente esa biodiversidad lo que motivó a la UNESCO a reconocer a las Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1978, en la misma primera lista que incluyó a Quito. Un viaje a Galápagos es una travesía al origen mismo de la vida.

Parque Nacional Sangay

Naturaleza extrema, vida resiliente
Parque Nacional Sangay - Patrimonio del Ecuador

Tres volcanes activos, más de 300 lagunas, bosques nubosos, selvas y páramos conforman este tesoro natural escondido entre la Sierra y la Amazonía. Es hogar de cóndores, osos de anteojos, tapires y una impresionante variedad de ecosistemas en apenas un solo parque. Por su biodiversidad y sus paisajes extremos, el Parque Nacional Sangay fue inscrito como Patrimonio Natural en 1983, siendo uno de los más diversos del planeta. Una inmersión total en lo indómito.

Cuenca

Armonía entre historia, paisaje y vida urbana

El Centro Histórico de Santa Ana de los Ríos de Cuenca fue declarado Patrimonio Cultural en 1999 por su arquitectura colonial perfectamente integrada al entorno andino. La ciudad fue construida sobre los vestigios de la antigua Tomebamba inca y conserva un trazado urbano ordenado, elegante, lleno de iglesias, plazas, puentes y casonas patrimoniales. Además, se reconoció su capacidad de conservar su identidad cultural a lo largo del tiempo, adaptándose a la modernidad sin perder su esencia. Cuenca es la muestra de una ciudad viva que honra su pasado.

Tejido de paja toquilla

Memoria, arte y dignidad

Inscrito en 2012 como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO,  este arte ancestral ecuatoriano representa una tradición viva que ha pasado de generación en generación. El tejido del sombrero de paja toquilla no solo requiere destreza manual, sino un conocimiento profundo de la fibra, del clima y del proceso artesanal. Su valor reside tanto en la técnica como en su papel como símbolo cultural y económico de las comunidades de Manabí y Azuay. Cada sombrero cuenta una historia de identidad, resiliencia y maestría.

Qhapaq Ñan

Columna vertebral del mundo andino
Qhapac Ñan - Ingapirca

Mucho antes de que existieran las carreteras, ya había un sistema vial que conectaba todo el mundo andino. En Ecuador, el Qhapaq Ñan atraviesa montañas, páramos y quebradas, enlazando pueblos que aún conservan su herencia incaica. Su valor fue reconocido internacionalmente cuando, en 2014, fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial junto a Perú, Colombia, Bolivia, Chile y Argentina, como testimonio del genio ingenieril del Imperio Inca. Caminar por sus tramos es viajar al corazón del pasado.

La marimba

Corazón sonoro del pueblo afroecuatoriano

En la costa norte, la música no solo se escucha, se siente. La marimba es el latido de las comunidades afroecuatorianas, un símbolo de su historia, resistencia y celebración. Instrumentos, cantos y danzas se entrelazan en fiestas que encienden el espíritu. Fue precisamente ese carácter integral y vivo el que llevó a la UNESCO a declararla Patrimonio Cultural Inmaterial en 2015, junto a Colombia. Un legado sonoro que vibra con fuerza propia.

Lengua Zápara

Guardianes de la selva
Patrimonios Ecuador - Lengua zápara

En la profundidad de la Amazonía ecuatoriana vive una cultura que entiende el bosque no como recurso, sino como madre. El pueblo Zápara conserva su lengua, su cosmovisión, sus rituales y su memoria oral como un tesoro sagrado. Esta riqueza espiritual y cultural fue reconocida por la UNESCO en 2008 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por su profunda conexión con la naturaleza y su lucha por la preservación. Conocerlos es abrir la mente a otras formas de ver el mundo.

El pasillo

Cuando el Ecuador canta desde el corazón

Es música, sí. Pero también es memoria, identidad y poesía. El pasillo ecuatoriano ha acompañado generaciones con letras que hablan de amor, nostalgia y pertenencia. Fue inscrito como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2021, como un símbolo de la sensibilidad y la historia emocional del Ecuador. Escuchar un pasillo es un acto íntimo con el alma nacional.

Pasillo ecuatoriano, patrimonio del Ecuador

Estos patrimonio reflejan el alma del Ecuador: ciudades que latieron en barro y oro, islas donde la historia de la vida aún se escribe, senderos que unieron imperios y parques donde los ecosistemas se mantienen vivos. Explorar estos patrimonios es entender que en este país, el pasado nunca se aleja: solo cambia de forma.

Más contenido similar

Sobre Nosotros

Página Oficial de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo del Ecuador.

Más de Ecuador

Recibir noticias

Compartimos información útil para tu próximo viaje al país de los cuatro mundos.

Redes sociales

www.turismo.gob.ec

© 2004–2023 Ecuador Travel. Todos los derechos reservados.

5 lugares para conocer el arte colonial en Quito

5 lugares en Quito para conocer el arte colonial

Los planes para realizar en la época de verano, en la ciudad de Quito, son múltiples. La arquitectura patrimonial y el arte religioso es expone en muestras de arte que despiertan el interés de los viajeros. Quito, fue declarada Patrimonio de la Humanidad, en 1978, así se convierte en una ciudad de idónea para conocer el arte influenciado por corrientes extranjeras. Conoce las cinco iglesias a conocer en tu visita por esta ciudad antigua y una de las mejores conservadas en Latinoamérica.

Basílica del Voto Nacional: Con un estilo neogótico, se constituye como el templo más grande de América. La construcción de esta estructura fue inspirado en la catedral parisina de Notre Dame, su trabajo de construcción se inició en 1884. Posee una nave central y dos torres, que son visitadas, al ascender por escalones empinados, desde este sitio, se puede admirar la belleza de Quito y su gran extensión. En la fachada se observan gárgolas con animales representativos del país como: caimanes, tortugas de Galápagos, piqueros de patas azules y otros. Se ubica en las calles Carchi y Venezuela.

Iglesia de San Francisco: La iglesia posee más de 3.000 obras de arte, que forman parte de las manifestaciones artísticas de la Escuela Quiteña. La construcción de este sitio tardó 150 años. En su interior se observa la decoración con pan de oro, que la muestra con mucho esplendor. Además, se puede visitar el museo museo Fray Pedro Gocial. Las leyendas quiteñas cuentan que el templo fue construido por un indígena Cantuña, quien realizó un pacto con el diablo para culminar el trabajo en el plazo establecido. Miles de diablillos trabajaron pero finalmente no se colocó una piedra, así Cantuña, salvó su alma. Se ubica en las calle Cuenca y Sucre.

Iglesia La Compañía de Jesús: La herencia cultural, artístico y religiosa de Quito se observa en un templo de estilo barroco. El interior de la iglesia está cubierto de pan de oro, y se constituye en un joya para el mundo y el arte. Su construcción tardó 160 años por los jesuitas y está compuesta por tres naves, una central y dos laterales. Una obra famosa del artista Bernardo de Legarda se la visualiza en el retablo Mayor, además, se observan una gran cantidad de cuadros y lienzos con delicados detalles. Se ubica en las calles Benalcázar y Sucre

Iglesia de Santo Domingo: La iglesia también posee trabajos en su interior con cobertura de pan de oro. Además pinturas y obras talladas decoran el interior de esta iglesia. El sitio cuenta con una biblioteca con reliquias invaluables de literatura, con más de 60.000 libros. Asimismo, el arte de los siglos XVII, XVIII, XIX y XX es parte del templo que muestra tesoros de pintura, escultura y tallado que atrapan la mirada de viajeros. Se ubica en la calle Guayaquil.

Catedral Metropolitana: Conocida como la Catedral Primada de Quito, fue construida en 1535. Posee varios estilos, pero está considerada dentro del neoclásico. Posee una cúpula en forma de media naranja, con retablos tallados en madera, en este se úede observar la pintura del Misterio de la Asunción y Coronaciónn de la Virgen María, obra de Manuel de Samaniego. Se ubica en las calles Venezuela y Espejo. Mayor información.

Más contenido similar

Sobre Nosotros

Página Oficial de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo del Ecuador.

Más de Ecuador

Recibir noticias

Compartimos información útil para tu próximo viaje al país de los cuatro mundos.

Redes sociales

www.turismo.gob.ec

© 2004–2023 Ecuador Travel. Todos los derechos reservados.

5 lugares de escalada en Ecuador

5 lugares de escalada en Ecuador

Iniciamos el 2020 con las ganas de romper los miedos y superar nuestros límites. Cada martes te propondremos múltiples opciones para disfrutar de la cultura, aventura, naturaleza y gastronomía, en nuestro segmento 4+. Hoy queremos que sientas la adrenalina en 5 lugares de escalada en Ecuador. Es momento de prepararte y conocer los rincones del país que lo tiene todo en un solo lugar, y por supuesto con el mejor clima del planeta. 5 lugares de escalada en Ecuador.

Columnas de Tangán

En Sigchos, provincia de Cotopaxi se ubica uno de las joyas de la escalada en Ecuador. Las columnas de Tangán tienen una altura de 400 metros y pertenecieron a los incas, actualmente son uno de los mejores sitios para la práctica de escalada en estilo fisura. El magnetismo y misticismo de la zona. Su arquitectura perfecta, crea vigas sólidas diametralmente labradas por la naturaleza, colocadas uno sobre otra, que muestran su imponencia; al tocarlas sientes el corazón de la tierra o de aquel volcán extinto que formó una media luna y sus restos generan una de las mejores paredes de escalada del mundo.

Cocha Uma

También puedes conocer esta roca que es parte de la zona de amortiguamiento de la Reserva Ecológica Illinizas. En este sitio existen más de 30 vías para disfrutar de la aventura en los Andes ecuatorianos. La zona de escalada se ubica a 3 900 m.s.n.m. Cocha Uma, en kichwa significa Laguna Cabeza. Este sitio es recomendable escalarlo de marzo a septiembre, época de verano. Se recomienda llevar indumentaria para el frío por los cambios repentinos en el clima. Conoce este sitio y apoya a la comunidad con la adquisición de alimentación, guianza turística y alojamiento. Este espacio de escalada se ubica en la parroquia Zumbahua, a dos horas de Latacunga, provincia de Cotopaxi.

El Rodadero

A 25 minutos Quito, en la parroquia de Pifo se encuentra «El Rodadero», un espacio ideal para la práctica de escalada. El lugar tiene una pared de piedra. Para ingresar se debe cancelar $2.00, costo que permite realizar el mantenimiento de la propiedad. «El Rodadero» es una joya para salir de la rutina y disfrutar de un momento recreativo en las alturas, ubicado en el paso lateral de Pifo, troncal de la Sierra E35 o también conocido como by pass Pifo. Para mayor información comunícate: 0983855203.

Cojitambo

Además, esta es una de las tres montañas sagradas para los habitantes de la cultura Cañari. Se ubica a 25km de Cuenca. Cuenta con más vías de 60 vías equipadas para diversos estilos. Las rutas deportivas en esta zona se adaptan a todos los niveles de y gustos de los aventureros. Se encuentran paredes  de hasta 160 metros para disfrutar de la aventura en roca, en los Andes australes de Ecuador. Se llega a Cojitambo siguiendo la autopista Cuenca- Azogues, para parar en el sitio conocido como Cojitambo.

Cuyuja

En esta parroquia de la provincia de Napo, muy cerca a Quito, se cuenta con rutas deportivas con alturas de hasta 75 metros, con una roca para alto nivel de preparación y resistencia. Es posible llegar al sitio por la vía Baeza y pasar por el poblado de Muluaco, desde donde se asciende al Páramo de la virgen a 4200msnm, a 30 minutos se Papallacta, y siguendo el camino a 20 minutos se llega a Cuyuja. Entre el verdor de la zona, las escaladores disfrutan de decenas de rutas que reciben a los viajeros para vivir la aventura en 5 lugares de escalada en Ecuador.

Más contenido similar

Sobre Nosotros

Página Oficial de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo del Ecuador.

Más de Ecuador

Recibir noticias

Compartimos información útil para tu próximo viaje al país de los cuatro mundos.

Redes sociales

www.turismo.gob.ec

© 2004–2023 Ecuador Travel. Todos los derechos reservados.

¡Suscríbete ahora!

Descubre las maravillas del Ecuador, para que cada rincón y experiencia se conviertan en recuerdos inolvidables en tu viaje.

Form Newsletter